La pasión es tan fuerte que la seguimos recordando mucho
después de que se haya desvanecido, un impulso tan seductor puede impulsarnos a
los brazos de amantes antes inesperados, una sensación tan abrumadora que puede
derribar las murallas que hemos levantado para proteger nuestro corazón, un
sentimiento que resulta tan intenso que resurge aun que nos afanemos para
tenerlo enterrado.
Si, de todos los sentimientos la pasión es el que nos da una
razón para vivir y una escusa para cometer toda clase de pecados.

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